Necesito una nueva nave industrial

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¿Qué es mejor una nave de segunda mano o la construcción de un nuevo edificio?

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Necesito una nueva nave industrial
  • 15 Mar 2021

Necesito una nueva nave industrial

¿Qué es mejor una nave de segunda mano o la construcción de un nuevo edificio?


Esta es una cuestión que se plantean muchas compañías a la hora de tomar una decisión sobre la futura implantación de su empresa para el desarrollo de su actividad productiva. Es una duda razonable, sin embargo, la decisión se verá de inmediato condicionada por varios factores. El primero de ellos es la actividad empresarial que se va a desarrollar en el nuevo edificio. En el sector productivo la construcción casi siempre viene condicionada por este factor, a veces se trata de la propia configuración de los bienes de equipo que requieren de unas dimensiones específicas, en otros casos, es la capacidad de almacenamiento o el flujo de circulación de las mercancías, y en otros, por ejemplo, la mayor o menor peligrosidad de la actividad que se va a desarrollar… En definitiva, la construcción de naves industriales está sometida a factores que no se dan en otros sectores como el residencial. Dicho de otro modo, el público objetivo al que se dirige un promotor de viviendas cuando lleva a cabo una promoción residencial es casi cualquier familia residente en el entorno cercano. No ocurre así en el sector productivo, donde cada industria, cada empresa tiene unas necesidades particulares muy singulares, y, en consecuencia, necesitará una nave industrial adaptada, casi única. Por consiguiente, conviene tenerlo muy presente para evitar dilaciones en la toma de decisiones para acometer la construcción de naves industriales en muchos casos muy necesarias para poder atender las demandas de determinados clientes o sencillamente para incrementar la eficiencia inmediata de la propia empresa. Es un hecho muy común encontrarse con empresas que, después de un año visitando naves antiguas, constatan por fin que ninguna de esas naves le sirve, bien sea porque no tienen la altura libre suficiente (hace veinte años era raro encontrar naves de más de siete u ocho metros de altura libre), porque no tienen el número de muelles suficientes, porque no existe campa para facilitar la maniobrabilidad de los camiones, porque no tienen instalación de protección contra incendios o porque hay que invertir una cantidad ingente de recursos en un activo que nunca será nuevo, todo ello dentro de una amplia variedad de circunstancias.

La promoción y construcción de naves industriales a riesgo solamente encuentra acomodo en sectores muy específicos como el logístico, donde existe un patrón de nave más o menos estándar. Son naves con una altura libre en torno a los doce metros, con un número significativo de muelles de carga y descarga, con unas instalaciones de protección contra incendios habitualmente preparadas para riesgo medio y con una solera de alta planimetría o con tolerancias muy bajas. Aun así, es bastante común desarrollar proyectos llave en mano adaptados a las necesidades particulares de cada inquilino, o incluso adaptados a las necesidades particulares que exige el cliente del futuro inquilino.

Otro ejemplo es la construcción de naves industriales tipo “naves nido” que no se diseñan para desarrollar ninguna actividad concreta. Este es un sector que creció notablemente hasta la llegada de la anterior crisis en 2008. Hasta entonces multitud de promotores inmobiliarios prosperaron promoviendo actuaciones cercanas, o no tan cercanas a las grandes ciudades junto a importantes ejes de comunicación. La profunda crisis financiera e inmobiliaria, así como la duración de la misma, provocó un importante desequilibrio entre oferta y demanda, de tal forma que, a día de hoy, aún queda por digerir un importante parque de naves nido. En algunos casos son promociones enteras sin vender y en otros a medias de construir. El ineludible destino será la demolición, puesto que el paso del tiempo solamente conllevará la merma de su actual valor. Tanto es así en determinados casos, que el valor del activo es el del solar sustrayendo el valor de la demolición. Reflexión esta última que muchas propiedades se niegan a asimilar, proponiendo precios de venta, a todas luces, fuera de mercado.

Consecuentemente, parece razonable apostar por la construcción de naves industriales bajo la modalidad de proyectos llave en mano, en los que la experiencia cuenta y mucho a la hora de optimizar los costes, los plazos de ejecución y las soluciones constructivas adaptadas a las necesidades singulares de cada industria.

Lo que diferencia a Napisa es su experiencia de treinta años en el sector de la construcción de naves industriales con más de cuatrocientos proyectos y dos millones de metros cuadrados construidos.

¿Y tú, qué tipo de nave necesitas?

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